
Buenos días. Me siento muy feliz y honrado de tenerlos conmigo. A cada uno de ustedes.
Cultivamos la cualidad de ser humildes. Pero eso no debe afectar al amor propio. Ser humilde puede hacer que te ames más a ti mismo. ¿Quién eres? Persona excepcional. Cada mañana, cuando te levantes, ve al baño y mírate en el espejo. ¿A quién ves? A ti. ¿Quién eres “tú”? Un hijo de los Elohim. Así que, humildad sí, sino orgullo infinito. Por eso te enseño a decir: “Yo soy”. Tú eres tú. Tan único.
Cada uno de ustedes, ¿eh? Incluso aquellos que piensan: “Siempre bien, pero yo no”. Todos. ¡Todos! Incluso el más estúpido, incluso el más feo: tú eres tú. Yo soy. Mírate al espejo y dilo. Dilo delante de tu cara. No solo lo digas, sino siéntelo. Yo soy. Yo soy, ¿qué hay dentro de mí? El ADN viene de los Elohim. Ellos crearon el tú original.
Me encanta el culto a los ancestros que tienen en Japón, en Asia. Es muy importante no honrar a las piedras ni a los huesos muertos, sino a ti. La generación 666 que termina contigo: están vivos dentro de ti. No solo puedes mirar a tu padre y a tu madre y decir: “Hay una parte de ellos dentro de mí”. Sino tu abuela, tu bisabuela, tu tatarabuela… también están dentro de ti.
Tus antepasados que vivieron hace 300, 600 años están vivos dentro de ti. Cuando honras su memoria, te honras a ti mismo. Están vivos. No estás solo. Una larga cadena de miles de años de antepasados están muertos, son polvo, huesos blancos, pero están vivos dentro de ti. Es muy emocionante.
A veces podemos ver pinturas de nuestros antepasados. Algunas personas tienen la suerte, en algunos países, de tener pinturas de sus antepasados. Y a veces tienen exactamente tu cara. ¡Exactamente! Miras y dices: “¡Wow!”. Porque eres tú. No solo estás vivo hoy. Estabas vivo desde el principio de la creación por los Elohim. Siente este asombroso vínculo. Y cuando lleguen los Elohim, verás en sus rostros: a ti. ¡Qué sagrado eres! Crearon a tus antepasados a su imagen.
Muchas veces, los Raelianos acuden a mí y me dicen: “Oh, quiero ver a los Elohim”. Mírate en el espejo. Tú eres. Sin los Elohim, no estarías aquí. Y sin la larga cadena de tus antepasados, no estarías aquí. Por eso, cuando vayas a las tumbas de tus antepasados, como haces en Japón, no muestres solo respeto por la piedra y el cementerio. Eso no es importante.
Lo importante es su memoria. Alguien creó a tus antepasados hace miles de años. ¡Hace miles de años! Hubo otro Rafi. Hubo otro David. Y probablemente con exactamente la misma cara. ¡Qué tan facinante es eso! Así que, siente este increíble privilegio: estar vivo, ser capaces de recordar a todas estas personas, gracias a las cuales estás vivo hoy.
No solo eres tus antepasados. También eres los Elohim en la Tierra. Siente a los Elohim dentro de ti y te mirarás en el espejo de una forma muy diferente.
Los Elohim están vivos dentro de ti. ¡Siéntelo! Entonces podrás sentir realmente la Unidad, no sólo con todo lo vivo, sino con todo lo que estuvo vivo e hizo posible que existieras ahora. Especialmente con los Elohim. Aprécialo. No pienses en ello. Siéntelo. Siéntelo. Tú eres. Yo soy. Y cuando dices: “Yo soy”, no eres solo tú, ¿eh? No puedes sentirte solo. Yo soy miles de mis antepasados. Yo soy los Elohim. Siente eso. Cambia el color de tu vida.
¿Eres? Yo soy. ¿Eres? Yo soy.
Y cuando somos juntos, somos más, no más personas, más tú mismo. Y lo sientes. Lo sientes: “Soy más yo mismo cuando estoy contigo que cuando estoy solo en mi casa”. Lo sentimos en los ojos de nuestros hermanos y hermanas. Lo sentimos… No veo los ojos Ma-chan [Guía a cargo de Okinawa]. En sus ojos veo a los Elohim. Por eso es tan importante, desde el momento en que te despiertas, sentir.
No solo estamos aquí para sentir el infinito en el espacio, sino también el infinito en el tiempo. Ahora proyéctate en una dimensión diferente. Dentro de miles de años, habrá gente que te recuerde. Aunque no tengas un hijo, tendrás tendrás tatara-tatara-tatara-nietos. ¿Eh? Habrá gente viva, quizá en este lugar, reuniéndose el domingo a las 11 de la mañana, recordándote, imaginando: “¿Quién fue mi antepasado hace miles de años?”.
Del mismo modo que llevas la memoria de tus antepasados, también llevas la concepción de tu futuro. Siéntelo.
No te pido que hagas bebés, ¿eh? Puedes hacerlo. Pero aunque no procedan directamente de tu vida sexual, los niños del futuro te deberán una hermosa filosofía.
Así que todos podemos decir, por el pasado, por el futuro y por ahora: “Gracias, Elohim”.
Y quiero añadir algo. Todos tienen respeto infinito a Yahvé y a los Elohim, pero recuerda una parte muy importante de su Mensaje. Nos crearon iguales a Ellos. No te arrodilles por los Elohim. ¡No! Iguales. Estoy seguro de que ningún Raeliano se arrodillará cuando vengan los Elohim. Eso espero. Iguales. Sea cual sea tu modelo, Moisés, Jesús, cualquier profeta, no te tires al suelo rezando. Iguales a Ellos.
Moisés no es mejor que tú. Jesús no es mejor que tú y nunca lo fue. Así que, sé Moisés, sé Jesús. Sé… tú.
Eres igual a ellos. No te arrodilles dando la bienvenida a Maitreya. Eres igual a mí. Y sentir que eres igual a Yahvé, a Moisés, a Jesús o a mí no destruye la humildad. Lo contrario.
Soy Buda, Jesús, Mahoma. Soy igual a ellos. Y eso me hace más humilde, no orgulloso. Al contrario. Estamos hechos de la misma materia, de la misma energía. Y entonces, eres Uno con tu pasado, tu futuro y el infinito en el espacio.
Tú eres. Yo soy. Recuerda que Buda, el mensajero más ejemplar de los Elohim, cuando se le pregunta: “¿Quién eres?”, no dice: “Quién”. Dice: “Yo soy”. Eso es fantástico. Así que hazlo. Cuando dices: “Yo soy”, se trata de la máxima humildad posible, no de orgullo. Es una diferencia sutil. Todo está en la supraconciencia. Soy o soy. Misma palabra. Mismo concepto. Una es orgullo. El otro es humildad. Y en la humildad encuentras el orgullo más extremo. Hazlo.
Hablo demasiado. [protestas y risas].
Y el humor, el humor y la risa, todo tu “je je je”, me encanta. ¡Ríe! Estoy seguro de que todos ustedes lo hacen, todos los Raelianos lo hacen, imaginando que cuando lleguen los Elohim, cuando vengan del OVNI, Él [Maitreya se refiere a Yahvé, el líder de los Elohim] estará bajando las escaleritas. ¿Qué tipo de sentimientos? Estoy casi seguro de que saldrá del OVNI riéndose. Yo me reiría si fuera Él. ¿Quizá viniendo de lado?
La risa es la vida eterna. En el planeta de los Elohim se ríen constantemente. ¿Te imaginas la vida eterna estando serio? Eso no es el paraíso. Eso es el infierno.
Por el contrario, si te despiertas en el planeta de los Elohim, te ríes inmediatamente. No tengo que decírtelo. Pensarás por ti mismo: ¡Wow! Y te ríes. Recuerdas tu peregrinación, toda la experiencia y emociones que tuviste en la Tierra y dices: “¡wow!”. Trata de imaginar tu sentimiento, te preparo, te despiertas en un tipo de cama preciosa y sabes que tendrás vida eterna. ¿Crees que puedes ser en serio? No. Inmediatamente reirás con la risa más bella que es la risa eterna.
Espero poder darles la bienvenida a todos. Por eso tenemos Academias de la Felicidad. No puedes tener vida eterna si no eres feliz, porque los Elohim nos aman. Si estás deprimido, triste, sería sádico decir ok, ok, ven, estarás eternamente deprimido. Por eso doy Academias de la Felicidad; es una preparación para la eternidad.
Si no eres feliz, no mereces la vida eterna, porque los Elohim no son sádicos. Nos aman. Es como una escuela. La vida en la Tierra es como una universidad para prepararte para la eternidad. Así que hazlo en serio. Un día, un periodista me preguntó: “¿Nunca eres serio? Dije: “¡Sí, cuando me río!”. “¿En serio? ¿Eres serio?”
A veces jugamos a la petanca y François Yves dice: “¿es en serio?”. [ François Yves explicó que cuando Maitreya coloca una gran bola, eso es lo que dice ;-)].
Te lo dije hace muchos años, prepárate para recibir a personas con cuatro ojos, siete ojos, aspecto de araña, cuatro brazos, cuatro patas. Eso sería bueno para abrazar, ¿cierto?
Así que, prepárate para recibir las diferencias. Estamos trabajando duro para que la gente abandone el racismo solo por la diferencia en el color de la piel. Cuando veo el nivel de odio, de violencia, solo por un color de piel diferente… ¿Dónde estoy? ¿Dónde estoy? Y así, si luchan por el color de la piel, imagínatelos frente a siete ojos, cuatro brazos.
Estoy trabajando, preparando a la humanidad para que empiece a aceptar diferentes colores de piel, ése es el primer paso. Y diferentes formas de cuerpo. Primer paso, el color de la piel.
¿Cantamos juntos? “Amarillo, negro, blanco, yo soy todos los colores” [canción de Maitreya Rael].
Nosotros somos. Y hay algo maravilloso hecho por los Elohim. Si tienes la piel blanca, cuando te expones al sol, te vuelves más oscuro. Así que ya no puedes ser racista. ¿Eh, Hany? Mira, ella siempre es blanca, blanca, blanca. Y luego Hany es oscura. Diferente y hermoso. Y también, sé de todos los colores por dentro, eso es más importante. La bella Gbedia hablaba de este color, porque la humanidad es como un arco iris. Y somos todos los colores, también en tu cabeza.
Me encanta este arco iris. Gracias, Elohim. Y recuerda que me siento muy honrado de tener aquí a Gbedia. Los primeros seres humanos creados por los Elohim eran negros. Adán y Eva eran negros. Cuando dije eso en África, tuvo mucho éxito. Todas las razas están incluidas en la piel negra.
Eso nos ayuda a querernos más.



